jueves, 12 de agosto de 2010


Hombres

Como los caracoles: 

arrastrados, babosos, guampudos.
Como el chicle: 

gomosos.
Como el café: 

cuanto más fuerte mejor.
Como las palomas: 

siempre te cagan.
Como el cigarrillo: 

los probas y se hacen humo.
Como el policía: 

nunca están cuando lo necesitamos.
Como el pelo:
 

no te lo podes sacar de la cabeza.
Como el carbón: 

si no te queman te ensucian.

Como el colectivo:
 
vienen todos menos el que esperas.