El amor es perro. Pero aún si pudiera elegir vivir sin amor, no lo haría. Hace tiempo que pienso que es mejor estar doliente por un amor irreal, o maligno o escabroso, en lugar de estar obnubilado por la nada y ser comido progresivamente por el aburrimiento del bienestar.
martes, 24 de agosto de 2010
Novicia enamorada a los veinte años, Puta de salón a los cuarenta. Reina de Babilonia a los setenta, Santa a los cien.