No sé qué me pasa últimamente, tengo la sensibilidad por las nubes y me molesta. No digo que estoy mal, al contrario, creo no tener motivos para estarlo. Pero son muy frecuentes los cambios bruscos de humor, los ataques de llanto sin motivos. Mamá dice que estoy loca, otros dicen que estoy creciendo, otros directamente no te prestan atención. Pero la parte interesante, es que descubrí que no estoy sola en esto.
Volvamos a lo individual, a describir con más definición de que se trata todo esto.
• Siento TODO el tiempo que no tengo ganas de hacer nada más que dormir, me despierto pensando en la siesta, y me duermo pensando si voy a dormir la siesta al otro día. En pocas palabras, LA SIESTA SE VOLVIÓ PRIMORDIAL, AUN EN LOS DÍAS MAS CARGADOS.
• Tengo interés por muy pocas cosas, hasta las puedo contar con los dedos de UNA sola mano. Lo demás, vaya y pase. Hay días neutros, que hasta no existe cosa que me pueda afectar, ni para bien, ni para mal. Simplemente, no me importa, me chupa todo un huevo (perdón por la vulgaridad de la expresión), y es esto lo más remarcable de la situación, lo que más me llama la atención.
• La computadora se volvió mi objeto personal más preciado. No puedo vivir sin ella, no hay momento en el que no desee abrir el facebook, o whatever. Es una pérdida de tiempo, me acuesto más tarde, no quiero estudiar, es una excusa más para no hacer NADA.
• Si bien, mis notas no bajaron lo suficiente como para alarmarme, no estoy haciendo NADA por el colegio, siendo que soy una persona que lleva su responsabilidad al extremo. Dejo todo para último momento, dejo cosas sin hacer, HASTA LLEGUE A COPIARME UNAS RESPUESTAS EN UNA PRUEBA!!
• Me volví un poco más cerrada, mis amigas son mis amigas, mi grupo, mi todo. Si ellas/ellos, faltan, DESESPERO. No puedo llegar a tener conexión, o más bien, relación de confianza con el resto de las chicas del curso, NO PUEDO, hasta hay días que no tolero a nadie.
• Estoy ultra femenina, no dejo de maquillarme, ocuparme por verme 1% linda, por intentar ocultar lo fea que soy. Demás está decir que mi autoestima sigue por el subsuelo, pero me voy resignando a entender que nunca voy a tener ni culo, ni tetas y que voy a ser gorda el resto de mi vida. (ojo, pienso cambiarlo, o intentar remediar un poco la situación en el verano, por cuestiones de tiempo). Tengo que agregar que no solo no me gusto, si no que pienso que todo lo que me gusta, no me queda bien a mí, sino a las demás. ME ODIO
• Me volví obsesiva con la dieta, NO MÁS CARNE DE VACA, NO MÁS FRITURAS, NO MÁS NADA. Solo verdura, y todo liviano, TODO, hasta le saco el gas a la sprite
• A pesar de todo, la sonrisa nunca falta de mi cara gorda, siempre está ahí, aunque mi humor sea el peor, aunque me vea la más fea del mundo, no importa, siempre alguna sonrisa voy a tener.
• Aunque parezca que todos los ítems anteriores me tendrían que haber llevado a una depresión postrante, siento que no me importa, que los días malos son días malos y todos los tenemos, pero yo sigo adelante. No me permito caer, no me permito estar mal. un año atrás, la pasé muy mal, y como éste me está demostrando lo contrario, lo pienso aprovechar. Gracias a Dios pude cambiar, y creo que no solo yo, sino la gente que siempre me acompaña, nota este cambio en mi. Disfruto más las cosas, pase lo que pase, y eso está bueno. No es por contradecir lo anterior, solo quería aclararlo para que vean que no soy una loca depresiva que se la pasa llorando mirándose al espejo, TODO LO CONTRARIO.
Como dije, no soy la única que atraviesa periódicamente algún tipo de proceso similar, puede que algunos lo sientan así, otros lo expresen de otras maneras, o lo escondan o asimilen de otra forma. Pero lo que sí es seguro, es NADIE se salva de esto.
~ M. Victoria.